
Chirría lo de Camps. Chirría el PP. Pero aquí nadie se explica. Nunca puede ser igual de importante la felonía de un presidente de Comunidad Autónoma que la del Presidente de la nación o que la de un ministro o un alto cargo del Estado. ¿Hace falta explicarlo?
Empeñarse en ponerlas en plano de igualdad da idea de la profundidad del pensamiento que nos alumbra. Comparemos a Camps con Chaves, o con Montilla, o con Touriño-Quintana, o con Munar, o con Barreda (algunos que fueron, pongamos por 'caso'). Unos encausados y otros, de rositas. El Faisán, lo siento mucho, no tiene comparación ni sitio en esta lista. El periodismo y la justicia debería darle de comer aparte.

